El partido de España, como todos sabeis, se decidió en los últimos minutos con la aparición inesperada en el partido de Dani Güiza (con dos goles que remontaban el gol inicial de los sudafricanos), pero en el 93 volvieron a igualar la contienda, llevando el partido a la prórroga.Pero, vamonos a lo que nos interesa de verdad. A la gran final, llegaban los dos equipos muy motivados. EEUU, el simple hecho de haber eliminado a la Roja era para ellos ya un sueño y soñoban con ganar a Brasil (y vaya si les faltó poco). Brasil, quería a toda costa demostrar su poder en el mundo.
Era un partido de muchas espectativas, y para mí no defraudó, pero solo el simple hecho de que se repitió el cuento de que siempre gana el más fuerte me llenó de impotencia.
La historia comenzaba bonita para EEUU (yo creo que mejor no podía empezar), los americanos con dos jugadas se colocaron en el marcador 2-0. Pero claro está, en ese momento acabó lo bonito de la historia para EEUU, y comenzó para Brasil. Sinceramente, creo que si el partido no se hubiera ido al descanso, los estado-unidenses se hubieran llevado el torneo de calle, pero ese descanso hizo que los brasileños se centraran y los americanos hicieran el proceso inverso, y sino que se lo pregunten a Luis Fabiano.El brasileño con un auténtico golazo, nada más comenzar la segunda mitad, metía a los de Dunga en el partido y a partir de ahí ya no fue lo mismo. Además, con sus dos goles en la final se convirtió en el pichichi de la Confederaciones (5 goles).
Pero, viendo el torneo que ha realizado Brasil, sobre todo el partido de semifinales ante Sudáfrica, aunque dicen que los campeones cuenten con ese puntito de suerte que hizo que Alves metiera ese gol, que hizo que remontaran ayer la final, y sobre todo que hizo que en el primer partido del grupo frente a Egipto hubiera ese tan digamos "dudoso" penalty en los último minuto; así, yo planteo esta pregunta: ¿son merecidos campeones?
Pues no señores, estamos todos muy equivocados nos dejamos influir por unos medios que sobrevaloran o dejan por los suelos a las cosas que ellos les interesan. No, esta era una competición que si hubieramos ganado, hubieramos hecho historia y no por esa racha de partidos sin perder que tanto ha sonado, sino porque hubieramos conseguido hacernos con el torneo en nuestra primera participación en esta competición, pero como no, pues no, esta competición no sirve para nada.
Y fue en el minuto 55, tras varias oportunidades desaprovechadas, en una gran jugada por la banda izquierda entre Mata y Capdevila que acabó con un centro del catalán y un remate inapelable del Guaje Villa, que sigue marcando en todos los partidos y ya son 30 goles los que lleva con La Roja, a 14 de Raúl González.
La eliminatoria empezó con un apasionante duelo entre David Ferrer y Novak Djokovic, que a simple vista parecía un partido muy complicado para el español ante el número 3 del mundo, pero todo el que vió el partido se le disiparon todas las dudas. Un claro 3 sets a 0, daba el primer punto para los españoles en un muy desacertado partido del serbio.
Tras éste, Rafael Nadal se enfrentó a Tipsarevic, al que también ganó 3 sets a 0, y ponía el 2-0 en la eliminatoria. El número 1, no falló.
Ya, hace aora 1 hora aproximadamente, Ferrer ha vencido el partido de trámite; por lo que el resultado final ha sido de 4-1 para la armada española.
Por supuesto, con un centro del campo, que todo el mundo futbolístico se rinde ante él, con infinadad de posibilidades: Xavi (sin duda, el cerebro de la medular de España), Iniesta (creador junto a Xavi, es el complemento perfecto del catalán, demostrándolo en el Barça y el equipo nacional), Senna (la samba brasileira de España, el destructor del juego rival, siempre se ofrece con un tiro demoledor...), Xabi Alonso (perfecto sustituto de cualquiera de los anteriores, su gran rendimiento en el Liverpool, le ha servido para que el seleccionador le diera una oportunidad como titular, y para mí no defraudó), Silva (canario que pone la zurda de oro en la selección)y Riera (clara opción de cambio para sustituir a Silva, en la banda izquierda de la selección).
Esta vez fue en el Sanchez Pizjuán, en el que el equipo nacional está invicto, no ha perdido ni un solo partido, y ya han sido 44 veces las que ha venido a jugar a Sevilla.
Estadísticamente, tampoco se le puede pedir más a los españoles. 29, son los partidos que llevan ya invatidos la armada invencible, Se dice pronto, pero aquella racha que empezó allá por 2007, en el teatro de los sueños (Old Trafford), aún no ha acabado...