Sé porqué perdimos el partido en el Molinón. Es un problema que puede que tenga fácil o difícil solución, según se mire: Volví a darme cuenta que sin centro del campo es ímposible jugar.
Duscher y Fazio fueron la pareja de la medular en el último partido. No hay comentarios; dos destructores que podrían haber jugado perfectamente centrales, en vez de medios centros. Si no llega a ser por las bandas, me atrevería a decir que no hubieramos tenido ni una sola ocasión. Creo que me he expresado con claridez.Y no es por los jugadores, que colocó Jiménez en el centro del campo, ya que uno de ellos me encanta, Aldo Pedro Duscher. Sino porqué, de nunca en la vida, se puede jugar sin construcción.
Muchos dirán que estaba Romaric también, jugando de mediapunta. Sí y yo no digo que no. Pero un mediapunta, que yo sepa tiene que estar moviendose entre líneas, en 3/4 de campo, para en cuanto recibir dar una pase a banda o al propio delantero si la defensa está mal colocada. Y no está para bajar tropecientas veces por debajo del centro del campo, a recibir un balón y ver que no tiene a nadie desmarcado y tenerle que dar el balón al portero.
¡Sí, sí, al portero!
Bueno, centremonos en el presente, y éste dice que estamos en las semifinales de la Copa de su Majestad el Rey. Nos enfrentamos al equipo de nuestro siempre amigo Joaquín Caparrós, el Athletic Club de Bilbao.
Yo creo que la clave del partido va a estar en que el Sevilla salga a por todas y al 100% desde el pitido inicial. Si el equipo nervionense sale a por todas estoy seguro de que no se nos va a escapar el partido y vamos a dejar sellada la eliminatoria.Factor clave, será también, el tremendo apoyo que va a dar la afición. Si os digo la verdad, no creo que Jiménez crea lo que declaró en la mañana de ayer, diciendo que necesitaba más apoyo de la afición; sino que creo que es una astuta estrategia par que Nervión seamos todos uno, y llevemos al equipo a la final de Mestalla.
Me atrevería a decir que el tenis es el segundo deporte que más le gusta a mi primo, claro está después del todopoderosísimo fútbol. Hemos vivido cada punto desde el inicio del partido. Cada punto era una pequeña celebración; un juego, un gran suspiro; y un set... un set, no hay palabras para definir el quinto set.
¡No podía ser de otra manera, partidazo entre campeón y sucesor!
Un partido como éste estaba claro que era una prueba de fuego que se exigía ganar, si se quería estar entre los grandes. Os puedo asegurar que mi padre me ha enseñado muchas cosas, el bien o el mal. Él es un sevillista de pura cepa al que intento seguir sus pasos; cuando hay que animar es el que anima, pero cuando no hay que hacerlo, critica como el que más.
Hemos pasado, sí. Estamos en semifinales, también. Pero, ¿y si no hubiera marcado Squillaci?¿Y si no hubieramos pasado?
Una cosa que no me ha gustado nada es que los minutos siguientes del gol de Marchena, se escucharon bastantes pitos. Se que lo más seguro fuera por disconformidad, pero pido por favor a esos señores, que pitan en el minuto 20 de partido, que se esperen al final del partido para expresar su desacuerdo. Creo que ha quedado bastantemente demostrado que animando se hace mucho más. Nervión no ha parado de echar el equipo arriba una y otra vez en ningun segundo del partido.
Y sí, Sr Manuel Jiménez, no se te pueden discutir los números porque son impresionantes. Pero deje usted de poner a Mosquera. Puede que cualquier día en un futuro, éste sea un jugador que quite el sentido.
Por otro lado, felicitar al Racing, que no hay que quitarle méritos al equipo cántabro. Hizo un trabajo excelente en el rectángulo de juego que estuvo más de 60 minutos con un hombre menos con la expulsión de Óscar Serrano.
Les regalamos el partido a los de Emery. Cuando hay que ser crítico, hay que serlo. Como también, no hace falta que diga que el segundo gol sevillista fue en claro fuera de juego. No hay que saber mucho de este juego para interpretar esa acción.
De ahí al descanso, poquito más. En ese momento, el paso por los vestuarios de los nervionenses hizo ver la otra cara de la moneda. La entrada de Capel por Navas, y sobre todo una presión asfixiante de los sevillistas en 3/4 de campo, les hizo remontar al partido.
Al final , nos la jugaremos en el Ramón Sanchez Pizjuán, cita de grades ocasiones, cita donde las campeones se sienten realmente campeones. Estoy seguro de que si salimos a ganar nos plantaremos en las semifinales de esta copa del Rey.